52001-23-31-000-1996-7289-01(11956)

FALLA DEL SERVICIO POR ACCIDENTE DE TRANSITO – Falta de visibilidad de las señales de tránsito: semáforo / CONCURRENCIA DE CULPAS – De uno de los conductores / SEÑALES DE TRANSITO – Deben estar plenamente visibles Para la Sala es claro que la falta de visibilidad del semáforo fue determinante en la producción del perjuicio, pues en la medida en que el conductor del vehículo que transitaba por la calle 76 no lo vio , consideró que tenía prelación sobre la vía y por ello continuó su marcha. En cambio quien transitaba por la carrera 53 tenía la vía, pues desde su ángulo pudo observar que el semáforo se encontraba en verde y continuó la marcha sin detenerse. La falta de visibilidad de dicho elemento ocurrió por cuanto los funcionarios del Instituto Departamental de Tránsito y Transporte del Atlántico, encargados de la conservación y el mantenimiento de las señales de tránsito, no removieron el obstáculo que impedía la visibilidad del semáforo, cuando el buen funcionamiento del servicio así lo demandaba. El Código Nacional de Tránsito Terrestre establece en el artículo 111 que la responsabilidad de las señales y demarcación del tránsito corresponde al Instituto Nacional de Tránsito y Transporte; y, el art. 113, prevé que corresponde a las autoridades encargadas de la conservación y mantenimiento de las carreteras o la autoridad competente en el perímetro urbano, la colocación y demarcación de las señales de tránsito de acuerdo con las pautas que el Instituto Nacional de Tránsito y Transporte determine. Sin embargo, la falla en la prestación del servicio no fue exclusiva y determinante en la colisión de los vehículos, porque, la conducta desplegada por el señor Jairo Guillermo Páez García contribuyo en la producción del daño. Pues, si bien en el expediente no se demostró a que velocidad transitaban ambos automotores, ni aún en el informe de tránsito se dejó constancia sobre ello, esta falta de prueba no le resta responsabilidad al demandante por continuar con la marcha del vehículo y no frenar por la falta de visibilidad del semáforo en el cruce de las vías principales. La Sala concluye que ambas vías eran principales por las características que revestía cada una de ellas, a pesar, que no fue incorporada la decisión de la administración que las hubiere clasificado (vías férreas, autopistas, arterias, principales, ordinarias y privadas), dadas las características de estas, ambas estaban destinadas a los medios masivos de transporte y por lo tanto, en similares condiciones de importancia, era requisito esencial la presencia de un semáforo en buenas condiciones de funcionamiento, ubicación y visibilidad, lo cual no ocurrió. En consecuencia, considera la Sala que tanto el obstáculo que impedía la visibilidad del semáforo y la conducta imprudente del conductor contribuyeron en la causación de perjuicio, en cuanto a este último, debido a la actividad peligrosa la cual demanda extrema prudencia y diligencia en el desarrollo de la misma. En cuanto a la administración porque omitió el cumplimiento de las disposiciones legales citadas que imponen la carga de cumplir con el control de un servicio público. CONSEJO DE ESTADO SALA DE LO CONTENCIOSO ADMINISTRATIVO SECCION TERCERA Consejero ponente: JESUS MARIA CARRILLO BALLESTEROS Bogotá, D.C., julio diecinueve (19) de dos mil uno (2001)

Solo los clientes que compraron los siguientes productos: Membresía por un (1) año al Colegio de Abogados Administrativistas para Estudiantes, Membresía por un (1) año al Colegio de Abogados Administrativistas para Profesionales pueden acceder a este contenido.